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miércoles, 26 de marzo de 2014

Cuerpo complejo Núm. 1 Julieta Gamboa





Mi complejo tiene que ver con el vello, la cantidad de vello, desde la adolescencia. En mi caso es algo conflictivo, no podría decir que es algo que me domina del todo, porque finalmente sé que es una configuración cultural. Es algo conflictivo en tanto que yo sé que estoy esperando de mí, de mi cuerpo, una cosa regularizada, pero como es una construcción cultural que está  ahí, que es aprendida y que es un ideal del cuerpo no lo acepto del todo, como no aceptar lo que el cuerpo es por esperar parecerse a un ideal y configurar rasgos negativos en eso. En el cuerpo femenino el vello es algo negativo culturalmente.

Está relacionado con una idea de belleza y con una idea de lo que es una mujer bella y hacer del cuerpo un fetiche, cómo se debe ver para los otros y lo que es socialmente aceptado: lampiño es cómo se debe ver.

La idea de lo freak, hay un imaginario de los monstruos y está la mujer barbuda. El conflicto del pelo es que es un rasgo masculino y ese es el complejo, en este punto me parece bien tener una masculinidad, creo que puede ser algo reivindicativo, desde donde lo puedo trabajar.

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viernes, 6 de diciembre de 2013

Cuerpo complejo Núm. 1 Carolina Castañeda








































Creo que el complejo más grande que tengo son mis uñas, toda mi vida me he mordido las uñas, me he comido las uñas, me he mutilado mis dedos como dice mi madre. Y sí ha generado un grave complejo, tengo treinta años y es algo que empecé a hacer desde los siete. Entonces es un complejo en el momento que me afecta el qué dirán, en qué piense el otro. Suelo ser muy segura en  muchas cosas de mi vida, en lo que hago, pero no dejo de comerme las uñas en todo momento, cuando estoy nerviosa, cuando estoy enojada, cuando estoy feliz, cuando estoy  emocionada, cualquier emoción se refleja en mutilarme los dedos.

En lo privado no lo oculto, es más con las personas que no conozco, es absurdo, “del dicho al hecho”, qué me importa pero la verdad sí me importa bastante, la publicidad está llena, para mí, de productos para las manos, de cremas, de barnices para las uñas y a mí me fascinan los colores y no me puedo pintar las pinches uñas, eso es algo que en alguna época afectaba mi femineidad.

Es un trauma, al final muy pendejo y no le tomo atención, se me hace muy estúpido preocuparme por esas cosas, pero de traumitas chiquitos y estúpidos ahí te vas. Sí hay un daño físico, eso es cierto, es una mutilación, si no hubiera un daño físico, una herida, no le vería tanta bronca. Me causa conflicto, me tengo que concentrar y hablar conmigo misma deja de hacerte daño, por esta semana no te comas estos tres dedos. Una lucha interna muy fuerte.

¿Cómo ocultas el complejo?

Pongo las manos en las bolsas, en momentos en el metro me pasa mucho, ahí noto que me pasa más. Señalo mucho con un lápiz, pero cuando es más cerca. Muevo muy rápido mis manos.

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jueves, 6 de diciembre de 2012

Cuerpo complejo, Otoño 2012, Núm. 1

En esta liga se encuentra publicado en issuu el número 1 completo de Cuerpo complejo, Otoño 2012


Mi pie, casi no lo veo, lo tapo mucho.  Mostrarlo es una búsqueda de aceptar cosas que soy, mostrar lo que soy. Donají Castañeda.


Se manifiesta cuando me voy a vestir, siempre procuro taparme. Todos los aditamentos que uso para ocultarlo. No ponerme ropa en la que muestro el vientre, busco algo, un efecto óptico para que no se vea, por ejemplo, “está grande, se acomoda, sirve como una faja, y hasta dónde te cubre”. Daniela Villanueva



Crecí acomplejada en eso de los pies porque me decía a cada rato “eres patas, la patona”, porque  realmente uno no tiene nada, uno viene a este mundo limpio, la gente se encarga de acomplejarlo. 
Luz María Rodríguez